Windows · en Steam

Un río al pie
de tu pantalla

Hay un trozo de tu pantalla que nadie usa. Esa franja justo encima de la barra de tareas, entre una hoja de cálculo y la siguiente.

Pusimos un río ahí. Un barquito, un pescador con sombrero de paja y el sedal en el agua. Si la franja se te queda pequeña, el río se adueña del monitor entero y corre detrás de tus iconos, como fondo de escritorio.

Tú trabajas. Él pesca. Cuando vuelves a mirar, algo ha cambiado: llovió, se hizo de noche, pasó un delfín rosado. No hace falta jugar. Lo difícil es no mirar.

Jugar en Steam

Un minuto, del Araguaia a Fernando de Noronha. Sin trucos: es el juego funcionando, tal como queda al pie de tu pantalla. Los textos del vídeo están en portugués; el juego se puede jugar entero en español. Ver en YouTube

Hecho para quedarse abierto

Pesca por ti

El pez pica a su ritmo. Si estás ahí, un clic en el momento justo ayuda. Si no, no pasa nada. El río no le guarda rencor a quien se fue a una reunión.

Del Araguaia a Noronha

Empieza en un río de playas y sol en la cara. Después llegan el agua negra del Rio Negro, las sierras de Furnas, la costa de Santa Catarina. Y, al final del camino, un mar donde lo que pica puede ser más grande que tu barco.

El clima manda

La lluvia llega despacio. La tormenta sacude el barco. Y hay noches en que la luna se vuelve roja. Entonces ni el río sabe qué va a picar.

Compañía por el camino

Un yacaré con el ojo puesto en el anzuelo. Una nutria gigante que solo elige los gordos. Un delfín rosado que te empuja el cardumen. Aparecen cuando quieren. Y cuando aparecen, se quedan.

El río cambia de humor

Noche estrellada en el Araguaia: lluvia fina, guacamayos cruzando el cielo y un delfín rosado saltando junto al barco
Medianoche en el Araguaia, lloviendo. Los guacamayos y el delfín pasan solos.
Tormenta sobre las montañas: lluvia fuerte y el bote de remos balanceándose
La tormenta llega despacio y se va igual.
Luna de sangre: el cielo de la noche se vuelve rojo violáceo sobre el río
Luna de sangre. El cielo cambia, y lo que pica cambia con él.
Un surubí épico enganchado en el igapó oscuro del Rio Negro, con el aviso de picada perfecta
En la oscuridad del igapó, la picada perfecta. Y un pez que nunca habías visto.
Mar abierto y claro, con un arrastrero grande y una gaviota sobrevolándolo
Mar abierto, al final del camino. Y un barco a su altura.

El sombrero que pescas es tuyo. De verdad.

Todo pescador empieza con el mismo sombrero de paja. Por poco tiempo.

En algún momento, sin avisar, una cigüeña cruza tu pantalla cargando un saco. No se para ni espera. Haces clic, y lo que cae del saco no se queda atrapado en el juego. Va directo a tu inventario de Steam.

A partir de ahí, el sombrero es tuyo. Para ponérselo a tu pescador, intercambiarlo con un amigo o venderlo en el Mercado de Steam a alguien que todavía espera su cigüeña.

Gorra
GorraComún
Sombrero tirolés
Sombrero tirolésComún
Bandana pirata
Bandana pirataComún
Sombrero de lluvia
Sombrero de lluviaComún
Sombrero de sheriff
Sombrero de sheriffPoco común
Gorra de capitán
Gorra de capitánPoco común
Casco de minero
Casco de mineroPoco común
Gorro de aviador
Gorro de aviadorPoco común
Gorro de Navidad
Gorro de NavidadPoco común
Tricornio pirata
Tricornio pirataRaro
Chistera
ChisteraRaro
Sombrero de mago
Sombrero de magoRaro
Sombrero de bambú
Sombrero de bambúRaro
Pez hambriento
Pez hambrientoÉpico
Gaviota picoteando
Gaviota picoteandoÉpico
Casco vikingo
Casco vikingoÉpico
Capucha de oso
Capucha de osoÉpico
Cabeza de tiburón
Cabeza de tiburónÉpico
Corona imperial
Corona imperialLegendario
Sombrero de mosquetero
Sombrero de mosqueteroLegendario
Aureola
AureolaLegendario
Corona de laurel
Corona de laurelLegendario

El de paja ya lo tiene todo el mundo. El resto, solo lo trae la cigüeña.

Cada sombrero tiene una vida

No todos los sombreros llegan igual. Unos vienen rotos, de tanto río. Otros vienen usados, con el ala ya hecha a la cabeza de alguien. Y unos pocos llegan nuevos, como si nunca hubieran visto agua.

Para Steam son piezas distintas, cada una con su valor en el Mercado.

Corona imperial rota
RotaMucho río
Corona imperial usada
UsadaYa tuvo dueño
Corona imperial nueva
NuevaNunca vio agua

Ahora imagina una Corona imperial nueva. Poca gente la va a tener. Y quien la tenga sabrá muy bien lo que lleva entre manos.

Y no, esto no es pagar para ganar. Un sombrero da un empujoncito, nunca un atajo. El mejor de ellos ayuda menos que el bichito más perezoso del barco. Un sombrero está para ser raro, bonito y tuyo. La ventaja la da el tiempo con el sedal en el agua.

El Armario

Los sombreros viven en el Armario, y ahí es donde la colección va tomando forma. Lo que tienes, te lo pones. Lo que aún te falta aparece como ???, con el color de la rareza y nada más.

Sabes que existe. Solo no sabes cuál es.

Y vender no borra la historia: el sombrero que pasó por tus manos sigue marcado ahí, incluso después de irse.

Dos sombreros que ninguna cigüeña trae

Gorro de bufón
Gorro de bufónCelestial
Boi-bumbá
Boi-bumbáCelestial

El Gorro de bufón y el Boi-bumbá no caen del cielo, no vienen en ningún saco y no se venden en nuestra tienda. Hacen lo que ningún otro sombrero hace: el cebo que no se gasta, el pez que llega doble.

Solo hay un camino hasta ellos: el campeonato mensual. Cada mes el río se vuelve una disputa. Cada pez que sacas cuenta, y quien estaba ahí para picar en el momento justo cuenta un poco más. Tu posición aparece dentro del propio juego.

Quien gana se lleva el celestial nuevo. El segundo, el usado; el tercero, el roto. La primera edición, en noviembre, vale el Gorro de bufón.

Si algún día ves uno de estos en el Mercado, puedes estar seguro: alguien ganó. Ver el ranking del mes (en portugués)

Cada pez tiene su cara

Ninguno fue pintado de otro color para hacerse pasar por otro. El mandi del barranco, la piraña del igapó, el marlín de mar abierto: cada uno tiene su propio dibujo.

Y cada lugar guarda un monstruo que no sube por cualquier cebo. En el Araguaia dicen que es una piraíba de cien años.

Los peces del juego, cada uno con su propio dibujo

De la canoa al mar abierto

Todo el mundo empieza en una canoa. Un día la bodega se queda pequeña y la canoa pasa a ser un bote. El bote, una lancha. Y cuando te das cuenta, estás en mar abierto, en un arrastrero que hace que la canoa parezca un juguete.

Los barcos del juego, de la canoa de madera al arrastrero oceánico

Y el río tiene más vecinos

Un yacaré en la orilla, un jaguar echado en la arena, una serpiente en el borde, una rana sobre la victoria regia, un guacamayo cruzando el cielo, un pelícano rozando el mar. No dan puntos, no dan bonos, no piden clics. Pasan porque en los ríos hay bichos.

Y de vez en cuando pasa un gato en un salvavidas, o un patito de goma. Esos no sabemos explicarlos.

Yacaré, jaguar echado, serpiente, rana sobre la victoria regia, gato en un salvavidas, patito de goma, guacamayo, pelícano y mariposa

Los lugares son de verdad

El río del juego no es inventado. Cada mapa es un pedazo de Brasil que existe, con su agua, sus peces y sus bichos.

Cuando llegas a un lugar nuevo, el juego abre una ventanita y te cuenta dónde estás. Si te dan ganas de saber más, te trae hasta aquí. Estas páginas, por ahora, están solo en portugués.

Río Araguaia

Río de playas, sol en la cara y arena blanca en la orilla. (Página en portugués)

Rio Negro

Agua oscura y la selva metiéndose en el río. (Página en portugués)

Furnas

Sierra, cañón y cerrado alrededor del agua. (Página en portugués)

Costa de Santa Catarina

El litoral de donde salió el juego. (Página en portugués)

Fernando de Noronha

Mar abierto y azul, al final del camino. (Página en portugués)

De dónde viene este río

À Deriva no nació en un gran estudio. Nació en Brasil, hecho por una sola persona, con una idea terca: se podía tener un río corriendo en un rincón de la pantalla sin molestar a nadie.

Los lugares vinieron de casa. El Araguaia, el Rio Negro, Furnas, el litoral catarinense, el mar de Noronha: cada uno con su pez, su cebo y los bichos que conocemos desde niños. El boi-bumbá se volvió sombrero. La pororoca se volvió clima. El jabirú se ganó un sitio en el barco.

Antes de llegar aquí, el juego pasó por las manos de gente que jugó, se quejó y sugirió, y muchas cosas cambiaron gracias a eso. Ahora el río está en Steam.

Pirate's Pack

Todo río tiene una historia que nadie confirma.

La de este empieza en una noche sin luna. Un casco oscuro atraviesa la niebla sin hacer ruido. Nadie en cubierta, nadie al timón: solo las velas rasgadas, llenas de un viento que no sopla. Y un loro con bandana gritando desde el mástil a la nada.

Es el Holandés Errante. Embrujado, y ni un poco arrepentido.

El capitán desapareció hace tiempo. El loro, no. Anda buscando un barco nuevo al que llamar hogar. Y trajo consigo lo único que quedó de su antiguo dueño: el tricornio pirata, entero, tal como salió del cofre. Tricornios por estos ríos se encuentran, gastados de tanta agua. Nuevo, solo este.

El Pirate's Pack es la edición de fundador: la nave fantasma, el loro y el tricornio nuevo. Para quien quiere entrar en esta historia desde el principio, y guardar la prueba en su inventario.

El Holandés Errante: una nave fantasma oscura, de velas rasgadas
Holandés ErranteEmbrujado
El loro pirata, con bandana y sombrero de calavera, batiendo las alas
Loro pirataLo dejó el capitán
Tricornio pirata nuevo
Tricornio pirataNuevo, solo este

El río está en Steam

El juego ya salió. Solo falta tu escritorio.

Jugar en Steam

Y cuéntaselo a alguien que se pasa el día entero delante del ordenador. Conoces al menos a uno.